Ateísmo es la condición de aquellos que no creen en Dios. El ateo, por lo tanto, es una persona que descree de cualquier tipo de divinidad o de entidad sobrenatural. Puede decirse que el ateísmo es lo contrario al teísmo, la doctrina de los que sostienen la existencia de una o más divinidades.
“Ateismo”, el simple sonar de esta palabra infunde cantidad de sentimientos a las personas que la escuchan; miedo, rechazo, orgullo, curiosidad. En fin, me atrevo a decir que la reacción, depende proporcionalmente de que tan culta sea una persona. El ateísmo en Nicaragua no es un tema que sea bien visto, ya sea por la poca información, los mitos y hasta cuentos -así es, cuentos- que personas intolerantes inventan en un triste intento por poner en contra a sus semejantes por el simple hecho de sentir su fe amenazada.
“¡Satánico...!”. No apartemos la vista, es lo primero que se te viene a la mente al escuchar esta palabra, combinado a este paisaje; un individuo con su pase al infierno asegurado, blasfemo y maldito ante los ojos de Dios. No obstante, este tema no es tan moderno, se remonta desde la antigüedad. En Grecia vemos a los filósofos: Protágoras, Leucipo, Demócrito y Epicurio, entre otros como no creyentes. Pero para mayor paradoja de la historia; el primer grupo llamado ateo como tal fue el de los cristianos de antes del siglo IV, pues creer en un solo Dios invisible, para el politeísmo romano, significaba no creer en ningún Dios.
En la Edad Media la historia registra pocos ateos ilustres, sin embargo a partir del renacimiento el despertar intelectual de los ateos es relevante y también en el siglo de las luces (siglo XVIII) con la ilustración. En estas épocas encontramos a Voltaire, John Milton, Jean de la Fontaine, el Marquez de Sade, Thomas Hobbes, Francisco Domaciano Alfonso, entre otros.
En el siglo XIX encontramos a Karl Marx, Ludwig Feuerbach, Arthur Schopenhauer y el genial Friedrich Nietzsche. En el siglo XX destacan Sigmund Freud, Albert Einstein, Bertran Russel, John Dewey, Mario Bunge, Carl Sagan, entre otros. Y en nuestro siglo XXI encontramos a Richard Dawkins, Christopher Hinchen, Michel Onfray, Sam Harris y el 93 % de todos los científicos en los Estados Unidos.
Y si queremos mas ironías, el ateísmo -o parte de los ateos- han sido quienes impulsaron el desarrollo del mundo para el bien humano. Nicaragua es un país que esta siendo fuertemente impactada por los aires de cambio,el despegarse de la tradición religiosa no es un tema de discusión o algo que se quede solamente comentado en una charla de domingo. Poco a poco la corriente del “no creyente”
está tomando dominio en nuestra sociedad, es responsabilidad de todos detenerse un momento a analizar estas nuevas tendencias; leer, investigar, debatir sanamente, preguntar más allá de un simple muro y obtener respuestas no solo de las alturas. Si eres ateo y lees esto, espero que no seas solo un personaje que usa ese distintivo como un medio para obtener miradas y si eres un creyente; te invito a no rechazar ni satanizar a un no creyente, no son tan malos… después de todo, hasta Dios es ateo.


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