19 de Julio, La Revolución Popular Sandinista


Se conoce como Revolución popular sandinista o simplemente Revolución sandinista, al proceso abierto en Nicaragua entre julio de 1979 hasta febrero de 1990, protagonizado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (llamado así en memoria de Augusto César Sandino) que puso fin a la dictadura de la familia Somoza, derrocando al tercero de los Somoza, Anastasio Somoza Debayle, sustituyéndola por un gobierno democrático de perfil progresista de izquierda.

El fuerte sometimiento de Nicaragua y sus habitantes a los deseos de los Somoza y su ejército privado, la Guardia Nacional, hizo surgir en 1962 un movimiento militar que pretendía derrocar por la fuerza a la dictadura. El movimiento tomó el nombre de Sandino, y así nació el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), fundado por un grupo de intelectuales y voluntarios, liderados por el joven idealista Carlos Fonseca.

El inicio de esta organización fue duro, debido a la desigualdad en el combate. Su primera acción militar acabó en una masacre, debido a que fueron cercados por la Guardia Nacional nicaragüense y el ejército hondureño en la zona fronteriza del departamento de Jinotega, sitio que décadas antes había sido parte del escenario de la lucha de Sandino en contra de los marines norteamericanos. A pesar de la derrota inicial, el FSLN no sucumbió. Se sumaron de forma activa o como cómplices algunos campesinos, estudiantes e incluso grandes hacendados. 

El continuo y diversificado accionar guerrillero en varios puntos del país provocó que la Guardia Nacional iniciara una fuerte represión, y a través de amenazas, torturas y espionaje logra la captura o aniquilación de colaboradores, grupos clandestinos y líderes guerrilleros dispersos en el campo y la ciudad. Entonces, en 1970, el FSLN pasa a un período denominado “acumulación de fuerzas en silencio”, durante el cual redujo a un mínimo su accionar bélico, pero procuró fortalecer la organización, su incidencia en los diferentes sectores, la preparación militar de sus miembros y la recolección de recursos bélicos y de otra índole.

En el año de 1976 acontece la inesperada muerte en combate del máximo líder del FSLN, Carlos Fonseca, y también de uno de los máximos dirigentes, Eduardo Contreras (quien dirigiera el asalto y secuestro en la residencia Castillo). Tras ésto, el FSLN se dividió en tres tendencias separadas que continuaron la lucha independientemente: el FSLN Proletario, el FSLN Guerra Popular Prolongada y el FSLN Insurreccional.

En 1978, fue asesinado Pedro Joaquín Chamorro, director del diario nacional La Prensa, abierto y directo opositor de Anastasio Somoza Debayle. La acción se le atribuyó al dictador, y la población capitalina protestó. Además, provocó un repudio más expresivo de la clase empresarial nacional.

Ese mismo año, un mes después, inició una insurrección local en el indígena barrio Monimbó, de Masaya. Ya el mundo prestaba más atención al conflicto nicaragüense, sobre todo cuando en Agosto de ese mismo año, un comando guerrillero del FSLN Insurrecional se tomó el Palacio Nacional en Managua, sede del Congreso, tomando como rehenes a diputados y cenadores. Nuevamente la dictadura no tuvo más elección que aceptar las condiciones: liberar prisioneros políticos, publicar comunicados revolucionarios y permitir la partida del comando al extranjero.


En Septiembre, estalla una insurrección en diversas ciudades del país, en las que participan guerrilleros y civiles. Las ciudades levantadas eran León, Matagalpa, Chinandega, Estelí, Masaya y Managua. La Guardia Nacional inició entonces un brutal ataque hacia esas ciudades, que eran bombardeadas desde aire y atacadas por tierra. La acción estaba ocasionando muchas víctimas civiles, hasta que los combatientes insurrectos fueron obligados a salir de las urbes, luego de casi un mes de lucha. Sin embargo, ya la población estaba levantada, y muchos civiles dispuestos al combate huyeron con los guerrilleros.

La insurrección también promovió el entendimiento entre las tres facciones del FSLN, las que iniciaron a comunicarse y a planificar una unificación plena del frente armado antidictatorial. Todo indicaba que la situación, después de tantos años de lucha, comenzaba a tornarse a favor de la causa revolucionaria.

Pero la Guardia Nacional mantenía su cruel control. En las ciudades, por ejemplo, las patrullas detenían a cualquier adolescente o joven, e inspeccionaban su cuerpo para ver si tenían algún indicio de entrenamiento militar. Así, si un muchacho tenía por cualquier razón una rodilla raspada, era acusado de guerrillero y desaparecía repentinamente. Muchos cadáveres aparecían calcinados en las afueras de las ciudades.

Ya para 1979 estaban establecidos varios frentes organizados de lucha armada en las diversas regiones del país. La dictadura de Somoza hizo más feroces sus ataques en contra de los guerrilleros, afectando de paso a la población civil. Los bombardeos eran indiscriminados, llovían bombas sobre las casas de ciudades en las que se combatía a la Guardia Nacional.

En Marzo, las tres tendencias concluyen un acuerdo de unificación de fuerzas, formando un único FSLN, el cual llamó a la población civil y a todos lo frentes a iniciar un ataque final en Junio. Ese mes inicia efectivamente el avance guerrillero, con el objetivo de reunirse todos los frentes en Managua. Se produce, también, una huelga general en la que participaron desde obreros hasta altos empresarios, en repudio a la cruel dictadura.

Nuevamente se insurreccionan ciudades y departamentos enteros. Somoza desataba una ofensiva poderosa en contra de todas las ciudades levantadas, causando numerosas bajas de civiles. Sin embargo, la fuerza del FSLN apoyado por toda la población ya era infrenable. Una a una fueron siendo liberadas del control somocistas las principales ciudades del país.

Somoza, mal visto ya por la opinión internacional, pasó a serlo también por su anterior aliado, los Estados Unidos, sobre todo cuando en aquella nación la ciudadanía comenzó a repudiarlo luego del asesinato, por soldados de su régimen, de un periodista estadounidense. Aunque el dictador quiso culpar a los rebeldes del crimen, otro periodista había grabado un video que probaba lo sucedido. El gobierno de los Estados Unidos pidió a Anastasio Somoza que abandonara el poder antes de ser derrocado, para evitar así la instauración de un gobierno revolucionario. Sin embargo, Somoza decidió intentar derrotar la sublevación nacional.

Eso ya era imposible. El 17 del mes de Julio, él y sus más allegados abandonaron el país llevando consigo una enorme fortuna. Así también lo hicieron muchos jefes de la Guardia Nacional. Un copartidario del dictador, Francisco Urcuyo, asumió la presidencia y llamó al cese de los ataques sandinistas. Su gobierno duró 24 horas, luego de cumplidas las cuales abandonó igualmente el país, a como toda la cúpula del régimen. La Guardia Nacional, finalmente, sucumbió a los ataques y huyó en desbandada.

El 19 de Julio de aquel año, 1979, millares de guerrilleros y civiles entraron a la Plaza de la República, en el antiguo centro de Managua, en donde toda la población capitalina celebraba la definitiva caída de la dictadura dinástica de los Somoza. Era una fiesta nacional, y la oportunidad de crear una nueva Nicaragua.

Se organizó una Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, formada por 5 miembros, entre notables y líderes sandinistas, y se dio inicio a reformas destinadas a sacar al país del desastre de la post guerra y a proporcionar más justicia social a nivel general. Se nacionalizaron los bancos y se expropiaron las muchas propiedades de la familia Somoza y sus allegados. También, como un triunfo sin precedentes y admirado por el mundo entero, se realizó una Cruzada Nacional de Alfabetización muy exitosa, que redujo el analfabetismo del 53% al 12%.

Luego de este resumen , podemos apreciar que, el 19 de Julio de 1979 no es una fecha que deba ser olvidada, mucho menos, sustituida por ningún motivo, Muchas personas murieron para que Nicaragua fuera libre de un dictador totalitario, hoy en 2018 ,   el FSLN se corrompió totalmente y cayo a un estado que supera al régimen de Somoza, pero no hay que olvidar , que en aquel tiempo guerrilleros y pensadores mantenían su visión justa sobre el futuro del país, es por ello que todas estas fechas , deben permanecer por siempre y para siempre en la memoria de las generaciones venideras, el Frente Sandinista ya no existe, pero su historia y sacrificio sera inmortal.

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